Los procesos de selección para los programas de prácticas de verano 2020 acaban de empezar, y las principales empresas del país están listas para recibirte, siempre que sean capaces de reconocer en ti lo que buscan en un practicante.

El período de enero a marzo reúne algunas condiciones únicas, que no se presentan juntas durante le resto del año: existe un mayor número de vacantes disponibles; las funciones suelen ser más complejas, diversas e interesantes (especialmente para quienes cubrirán a personas que estarán de vacaciones); los proyectos asignados tienden a desarrollarse de manera más fluida, ya sea por menor intensidad de trabajo o mayor disponibilidad de los involucrados; y el programa suele incluir espacios de capacitación. La competencia por ti ha empezado, y muchas empresas se encuentran ya recibiendo postulaciones. Pero ¿qué podrías hacer para destacar entre los centenares de candidatos que probablemente ya estén en carrera? A continuación, cinco consejos desde la experiencia, que podrían ayudarte a avanzar en el proceso a paso firme:

  1. Selecciona bien las empresas a las que quieres postular. Revisa cuáles – de entre las empresas que te interesan – tienen un programa de prácticas de verano. Una vez detectadas, pregúntate honestamente: ¿Qué tenemos en común esta empresa y yo? ¿Me veo practicando en ella? ¿Si trabajamos juntos, esta experiencia me ayudará a llegar a donde quiero llegar en el futuro? Parecen preguntas con respuesta obvia, pero sabemos que en ocasiones tomamos decisiones centradas en la reputación de la empresa, en las facilidades colaterales (por ejemplo, la empresa queda cerca a mi casa) o temas económicos, por lo que resulta importante hacer este análisis. No todas las buenas empresas son buenas para nosotros, en este momento en particular, para esta posición específica de prácticas. La objetividad puede ahorrarnos inversiones poco rentables de tiempo y esfuerzo.
  2. Haz evidente tu compatibilidad con el perfil. Si la empresa solicita candidatos de 9no y 10mo ciclo, y tú estás en 8vo, tus probabilidades de éxito se reducen. Si no perteneces a las carreras de preferencia para la posición, tus probabilidades se siguen reduciendo. Si te piden dominio de un idioma o un programa de computación y tu manejo es intermedio, tus probabilidades se reducen aún más. “Pero yo les puedo demostrar que soy a quien buscan”, podrías pensar. Y claro que podrías, pero en muchos casos estas primeras fases son mediadas por computadora, y a los parámetros automatizados de selección nadie los puede convencer. Sin embargo, tú eliges con qué probabilidad quieres participar en este juego, y si aún con brechas claras consideras que podrías hacer la diferencia, continúa en el proceso.
  3. Revisa tu presencia en redes sociales. Una vez que has pasado por los primeros filtros e inicia el contacto humano, una de las fuentes de información preferidas por los reclutadores son tus redes sociales. ¿Qué dicen sobre ti? ¿Están alineadas al mensaje que quieres transmitir durante el proceso? ¿Luego de ver tus redes sociales, te contratarías? Recuerda que la autenticidad es muy valiosa, y que si no puedes ser tú mismo en una empresa, no es una buena opción. Pero también es importante moderar qué es lo que quieres que los demás vean sobre ti y qué prefieres mantener en reserva.
  4. Haz un seguimiento continuo al proceso. Elabora un tablero de seguimiento: registra os pasos del proceso, las fechas límite, tus avances y grados de cumplimiento. Si sientes que el proceso se ha estancado (o un plazo se ha vencido y no tienes noticias), no temas en contactar a la empresa, haciéndolo por los medios formales, sin insistir demasiado o expresar desesperación.
  5. Prepárate para cada fase siguiente. ¿Te agendaron una entrevista telefónica? Practica. ¿Tienes una evaluación en línea? Practica. ¿Hay un examen de inglés? Practica. ¿Te convocaron a una dinámica grupal? Practica. A mayor preparación, mayor tranquilidad y dominio de la situación. Si es posible, practica con personas que ya hayan pasado por estos procesos, o con aquellos a quienes consideran podrían tener un elevado nivel de éxito en este tipo de procesos.

Recuerda que un proceso de selección es en gran medida un despliegue de estrategia y dominio personal, un trabajo que requiere de planificación y constancia. Haz tu parte de la tarea, y espera que la empresa se haga cargo de la otra parte. Que te vaya muy bien.

Fernando Loyola
Coach y Team Coach certificado por la International Coaching Community (ICC – Londres)
Director del Centro Andino de Desarrollo Empresarial y Productividad (CADDEPRO) y Metacoaching Group
Autor del libro: Diseña tu carrera

Sobre el libro:
Diseña tu carrera. Una guía para aprovechar las oportunidades del mercado laboral